Director

Mensaje del Director al inicio del Semestre Primavera 2016.

Estimada Comunidad Educativa del CESLAS:

Reciban mi saludo cordial y deseo de que este año que iniciamos, enmarcado en el “Año de la Misericordia”, obtengamos múltiples bendiciones del Señor que nos impulsen a poner en práctica las actitudes que manifiesten en nosotros la acción de Dios en nuestras vidas.

Comparto con ustedes un artículo sobre el encuentro del Santo Padre con los participantes en el Congreso Mundial ‘’Educar Hoy y Mañana. Una pasión que se renueva’’, promovido por la Congregación para la Educación Católica, conmemorado el 50 Aniversario de la ‘’Gravissimum educationis’’, declaración del Concilio Vaticano II sobre la educación cristiana. Dicho encuentro se llevó a cabo el 21 noviembre de 2015, en la Ciudad del Vaticano.

Durante el encuentro se expusieron varios testimonios de escuelas y universidades católicas del mundo y el Papa respondió de manera improvisada a tres preguntas.

La primera pregunta fue: ¿cómo conseguir que una institución sea realmente cristiana? Ante la diversidad de naciones presentes en ella, el Papa dijo que ‘’No se puede hablar de educación católica sin hablar de humanidad, porque precisamente la identidad católica es Dios que se ha hecho hombre. Caminar hacia delante con un comportamiento, unos valores humanos, abre la puerta a la semilla cristiana. Después viene la fe. Educar cristianamente no es solo hacer una catequesis -añadió- esto es una parte. Es llevar hacia delante a los jóvenes y los niños en los valores humanos de toda realidad, y una de estas realidades es la trascendencia... Para mí -destacó- la crisis más grande de la educación, en la perspectiva cristiana, es este cierre a la trascendencia. Hay que preparar los corazones para que el Señor se manifieste’’.

Francisco respondió a la segunda pregunta sobre el significado que tiene la cultura del encuentro para todas las personas comprometidas en la educación. ‘’Significa arriesgar. Un educador que no sabe arriesgar no sirve para educar. Un papá y una mamá que no saben arriesgar, no educan bien al hijo. Arriesgar de forma razonable. ¿Qué significa esto? Enseñar a caminar... El verdadero educador debe ser maestro de riesgo, pero de riesgo razonable’’.

En la última pregunta, sobre los futuros desafíos del educador ante los actuales momentos de guerra, el Papa habló de cómo convertirse en constructores de paz. ‘’El mayor fracaso de un educador es educar ‘’dentro de los muros’’... los muros de una cultura selectiva, los muros de una cultura de seguridad, los muros de un sector social que es acomodado; que no va hacia delante’’.

Antes de finalizar, invitó a todos los educadores a pensar cómo poder llevar la misericordia al ámbito de la educación. ‘’¿Cómo puedo hacer -dijo- para que el Amor del Padre al que está dedicado especialmente este Año de la Misericordia llegue a nuestra tarea educativa?’’.

Pido al Señor, que este semestre sea propicio para la realización de todos los proyectos personales y que el “ejercicio” de la misericordia obtenga en nuestro interior la mejor versión de nosotros mismos.

INDIVISA MANENT
Permanecemos unidos

Hno. Ricardo Ramírez Barba
Director